Hoy tendrán lugar las elecciones de medio término en Estados Unidos. Por primera vez desde que Trump asumió en 2025, sabremos cómo evalúan los norteamericanos su gestión. ¿Qué ocurrirá hoy? ¿Qué dicen las predicciones? ¿Cuáles son las carreras clave? Esta columna responderá estas preguntas.
Qué se juega
Hoy habrá elecciones de diputados, senadores y gobernadores. En la Cámara de Representantes se renuevan la totalidad de los escaños. Hoy, los republicanos tienen una mayoría frágil, de tres escaños, por lo que a los demócratas les alcanza con una modesta alza para tomar el control de esta cámara. En el Senado, el asunto es distinto. Ahí, los demócratas necesitan una ganancia neta de cuatro senadores, pues si ganan tres, el empate lo dirime el vicepresidente, J. D. Vance. Un tema clave acá es el redistritaje, el llamado gerrymandering, la práctica de dibujar distritos para obtener ganancias electorales. Desde 2025, a instancias de Trump, Texas, Florida, Ohio, Carolina del Norte, Tennessee, Luisiana y Alabama redibujaron sus mapas a favor de los republicanos, mientras los demócratas respondieron con California. En el papel, los nuevos mapas le darían a los republicanos una ventaja neta de alrededor de nueve escaños, lo que podría mitigar una eventual ganancia demócrata en la Cámara.
Aprobación de Trump
Estas elecciones se suelen entender como un referéndum sobre el presidente en ejercicio. Al igual que en 2024, el principal tema para los norteamericanos es el costo de la vida. Distintas mediciones muestran que no ha mejorado la percepción sobre este asunto desde que asumió la nueva administración, por lo que se espera un castigo al incumbente. Según modelos de sitios reputados —The Economist y The New York Times—, la aprobación de Trump ronda el 35%, lo que es sumamente bajo para el estándar norteamericano. De hecho, en la víspera de los midterms de 2022, Biden rondaba el 42%, y el mismo Trump, en 2018, tenía una cifra similar. Ciertamente, la aprobación presidencial es un insumo relevante para los modelos predictivos, que explico a continuación.
Predicciones
Antes de analizar las predicciones, quiero explicar cómo se hacen. A grandes rasgos, hay dos formas de predecir resultados electorales. La primera es a través de encuestas, la forma más tradicional e intuitiva para el público. En estos modelos, el objetivo es calcular un promedio ponderado, dándoles más peso a las mediciones con metodologías más rigurosas. Según plataformas que usan este modelo, como Decision Desk HQ (DDHQ), el Partido Demócrata tendría un 84% de probabilidades de controlar la Cámara y un 64% de controlar el Senado. Otros modelos, como los del estadístico Nate Silver, le dan números aún más altos: 95% en la Cámara y 80% en el Senado.
La segunda forma es lo que los cientistas políticos denominamos fundamentals, es decir, incorporar variables que tradicionalmente predicen elecciones, como la economía, los precios de los bienes básicos y la aprobación presidencial, entre otras. Varios de estos modelos, típicamente elaborados por académicos, fueron publicados antes de la elección en la revista PS: Political Science & Politics, y arrojaron un consenso: la Cámara sería demócrata —los doce pronósticos coinciden en eso— y el Senado es básicamente una moneda al aire.
¿Quién tiene razón? Las encuestas han subestimado sistemáticamente a Trump y al Partido Republicano. Incluso cuando ganó Joe Biden, las encuestas daban un margen muchísimo más amplio; de hecho, en 2020 las encuestas tuvieron su peor desempeño en cuatro décadas. Por otro lado, la elección más comparable a la actual fue la de 2018, es decir, con Trump de presidente pero no en la papeleta, y en ese caso las encuestas fueron certeras. Conviene, entonces, tomarse las encuestas con cautela. Por ejemplo, la encuesta Siena/New York Times del domingo le da un resultado extremadamente positivo a los demócratas en el Senado —arriba en Michigan, Texas, Ohio, Iowa, Kansas, Maine y Alaska—; sería difícil que se cumpla al pie de la letra ese pronóstico.
Carreras clave del Senado
Como en toda elección, la atención se concentrará en un puñado de carreras clave. Esta vez, todas están en el Senado:
- Texas: Aquí compite el demócrata James Talarico contra el republicano Ken Paxton. Las encuestas ponen arriba a Talarico, incluso por 7 puntos (50% a 43%) según Siena/New York Times del domingo. Un triunfo en Texas sería sumamente simbólico para los demócratas, dado que se trata de un estado tradicionalmente conservador. Ahora bien, otras mediciones muestran una carrera más estrecha, por lo que cabe esperar una elección reñida.
- Kansas: Acá tiene un leve favoritismo el demócrata Adam Hamilton frente al senador republicano Roger Marshall, en parte porque el candidato libertario, David Graham, marca 4 puntos. Siena/New York Times da 49% a 44%, con el libertario en 4%, aunque sitios como NPR lo ven menos probable por el sesgo republicano del estado, que no elige a un senador demócrata desde 1932.
- Michigan: Quizás la carrera más mediática de los últimos días. Este es un escaño en manos demócratas desde 1979 y es una retención obligatoria si estos aspiran a controlar el Senado. El progresista Abdul El-Sayed venció por poco a Haley Stevens, la candidata del establishment, en la primaria de agosto. El domingo, Stevens apoyó al candidato republicano Mike Rogers, causando revuelo en las huestes demócratas y provocando la alabanza de Trump. Este quiebre entre el ala centrista del Partido Demócrata y la facción denominada Democratic Socialists tiene como telón de fondo la posición sobre Israel. Las encuestas en promedio ponen arriba a El-Sayed por 4 puntos, pero este episodio podría mover la aguja.
- Otras (Maine y Alaska): En Maine, la histórica Susan Collins arriesga perder contra el demócrata Troy Jackson, expresidente del Senado estatal. Collins ha perdido apoyo entre demócratas moderados, y Siena/New York Times muestra a Jackson arriba por 51% a 45%. En Alaska, la cosa es algo absurda: en la papeleta aparecen dos Dan Sullivan, el senador republicano en ejercicio y el independiente Daniel J. Sullivan, un profesor jubilado. Según el New York Times, operadores cercanos a los demócratas habrían buscado reclutar a este “doble” para confundir a los votantes y restarle apoyo al senador, algo que los demócratas niegan. La exdiputada demócrata Mary Peltola aparece arriba por 48% a 46%.
Cierre
Estas elecciones son cruciales para determinar el rumbo del país más poderoso del mundo, pues van a establecer qué tipo de contrapeso tendrá esta administración. Una victoria demócrata en ambas cámaras le quitaría al Ejecutivo su iniciativa legislativa —restringiéndolo al derecho a veto, como ya adelantó— y crearía un contrapeso firme ante los aspectos más controvertidos de su mandato, como la guerra en Irán, la actuación de ICE o la política arancelaria. En cambio, si la oposición triunfa únicamente en la Cámara de Representantes, Trump conservará una postura de mayor fuerza, dado que el Senado frenaría cualquier proyecto en su contra.